jueves, 27 de diciembre de 2012

La sinergia de las redes sociales y la inteligencia colectiva

En el IV Congreso de la Cibersociedad de 2009, Crisis analógica y futuro digital, organizado por el Observatorio para la Cibersociedad, destacamos el grupo de trabajo sobre: "Las redes sociales y la inteligencia colectiva: nuevas oportunidades de participación ciudadana". Como continuación al interesantísimo tema de la inteligencia colectiva debemos decir que las redes sociales son una forma de participación social, cuya herramienta más potente de esa red social virtual es el hecho de ser libre y virtual. Son una potente herramienta de coordinación y manifestación de las personas que las componen, ya que conjugan una serie de herramientas virtuales utilizadas a diario se combinan con la participación ciudadana fuera de lo virtual. Formando una multitud inteligente.
 
 
 

"El concepto de Lévy inteligencia colectiva se refiere a la suma de inteligencias personales formando un sistema colaborativo inclusivo, el cual suma el conocimiento de varios individuos con el propósito de generar un conocimiento colectivo que es simplemente liberado en una democracia virtual. Este sistema, busca un “comportamiento emergente globalmente inteligente” en un espacio sin estructuras de poder censuradoras de contenido y de acción.
 
En este contexto, las multitudes inteligentes de Rheingold aparecen como organizaciones que buscan llevar a cabo acciones civiles grupales en el plano no virtual. La motivación puede ser ideológica o de otra índole, pero el fin es generar una convocatoria para quienes siguen dicha comunidad a través de la red. Ejemplo de esto son las “invitaciones” para los evento en la red social Facebook donde se elige a una serie de personas dentro y fuera de la red, quienes pueden responder dentro del mismo sistema si asistirán o no.
 
Las redes sociales digitales actualmente funcionan como un elemento viral. El elemento novedoso de este tipo de transmisión es la segregación social de quienes no son “contagiados” por esta tendencia. Siendo excluidos del proceso de creación de inteligencia colectiva en el plano virtual por su ausencia de participación dentro de la red. Recibiendo los efectos no virtuales del conocimiento generado por esta comunidad a través de los medios análogos de comunicación o en la vida social cotidiana por tener contacto no virtual con quienes si participan.
 
Asimismo, esta también llamada inteligencia de enjambre, necesita una comunidad para funcionar. La duda reside en si es necesario o no que los individuos que forman parte de la creación del conocimiento colectivo deban ser parte de una red social establecida o se conozcan individualmente entre ellos. Como ejemplo de lo anterior, existen foros de ayuda de diferentes temas en Internet donde no es necesario registrarse como un usuario permanente para tener acceso a preguntar o responder consultas de otros participantes.
 
Por otro lado, en una red social ocurre una sinergia que permite la integración de la inteligencia colectiva que evoca una especie de dependencia de parte de ambos sistemas en una forma complementaria. Las redes sociales virtuales funcionan en base a los contenidos que cada usuario sube a la comunidad. Causando que la generación de conocimiento sea sincrónica y funcione de una manera casi simultánea al ingreso de información a la comunidad.
 
La característica del tiempo real en el funcionamiento de esta inteligencia colectiva, a veces no se da de forma inmediata. La diferencia de agregar contenido y crear conocimiento radica en especial en los espacios de comentarios y discusión existentes en las redes, las cuales dependen absolutamente de la participación de los usuarios. Los aportes se hacen a través de un sistema de publicación inmediata pero la generación de una nueva idea puede tardar mucho tiempo de discusión virtual".
 
 

 

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