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martes, 21 de julio de 2015

EL VIAJE DE LA VIDA (II)

Hola:

El 21 de abril del año pasado colgaba esta entrada en la cual os hacia mención al SENTIDO DE LA VIDA para el Abuelo de mi mujer.

Pues bien, ayer a la generosa edad de 92 años ha fallecido el bueno del Jesus, No quiero hacer un drama de ello, pero que mejor homenaje que republicar la entrada.

Buen viaje Jesus Iglesias Descansa En Paz


http://redessocialesfuentedeconocimiento.blogspot.com.es/2014/04/el-viaje-de-la-vida-en-5-dibujos.html


Saludos y CARPE DIEM

lunes, 6 de julio de 2015

Historias de Martillos







El Trabajo en Equipo:



"En un pequeño pueblo, existía una pequeña carpintería, famosa por los muebles que allí se fabricaban. Cierto día las herramientas decidieron reunirse en asamblea para discutir sus diferencias. Una vez estuvieron todas reunidas, el martillo, en su calidad de presidente tomo la palabra...







"TOC, TOC, TOC, "


Queridos compañeros, ya estamos constituidos en asamblea. ¿Cuál es el problema?". “Tienes que dimitir” exclamaron algunas herramientas.




 - "¿Cuál es la razón ?" insinuó el martillo. ¡Haces demasiado ruido! se oyó al fondo de la sala, al tiempo que las demás afirmaban con sus gestos. Además, habló otra herramienta, "te pasas el día golpeando todo".   


El martillo se sintió triste y frustrado: "Está bien, me iré si eso es lo que queréis. ¿Quién se propone como presidente ?". 



- "Yo, se autoproclamó el tornillo". "De eso nada", gritaron un montón de herramientas. "Sólo sirves si das muchas vueltas y eso nos retrasa todo".


- "Seré yo", exclamó la lija. ¡Jamás! protesto la mayoría. "Eres muy áspera y siempre tienes fricciones con los demás".


-" Yo seré el próximo presidente" dijo el metro. "De ninguna manera, te pasas el día midiendo a los demás como si tus medidas fueran las únicas válidas", dijo una pequeña herramienta.



En esa discusión estaban enfrascados cuando entró el carpintero y se puso a trabajar. Utilizó todas y cada una de las herramientas en el momento oportuno. Después de unas horas de trabajo, los trozos de madera apilados en el suelo fueron convertidos en un precioso mueble listo para entregar al cliente. El carpintero se levanto, observo el mueble y sonrió al ver lo bien que había quedado. Se quitó el delantal de trabajo y salió de la carpintería.


De inmediato la Asamblea volvió a reunirse y el alicate tomo la palabra: “Queridos compañeros, es evidente que todos tenemos defectos pero acabamos de ver que nuestras cualidades hacen posible que se puedan hacer muebles tan maravillosos como éste”. Las herramientas se miraron unas a otras sin decir nada y el alicate continuo: “son nuestras cualidades y no nuestros defectos las que nos hacen valiosas. El martillo es fuerte y eso nos hace unir muchas piezas. El tornillo también une y da fuerza allí donde no actúa el martillo. La lija lima aquello que es áspero y pule la superficie. El metro es preciso y exacto, nos permite no equivocar las medidas que nos han encargado. Y así podría continuar con cada una de vosotras".







Después de aquellas palabras todas las herramientas se dieron cuenta que sólo el trabajo en equipo les hacia realmente útiles y que debían de fijarse en las virtudes de cada una para conseguir el éxito.



Fuente: Juan Mateo /Cuentos que mi jefe nunca me contó.



viernes, 3 de julio de 2015

El Hacedor



Somos el río que invocaste, Heráclito. 


Somos el tiempo. Su intangible curso 

acarrea leones y montañas, 









llorado amor, ceniza del deleite,

insidiosa esperanza interminable, 

vastos nombres de imperios que son polvo,









hexámetros del griego y del romano, 

lóbrego un mar bajo el poder del alba,

el sueño, ese pregusto de la muerte, 









las armas y el guerrero, monumentos, 

las dos caras de Jano que se ignoran, 

los laberintos de marfil que urden 









las piezas de ajedrez en el tablero, 

la roja mano de Macbeth que puede 

ensangrentar los mares, la secreta 









labor de los relojes en la sombra,

un incesante espejo que se mira 

en otro espejo y nadie para verlos, 









láminas en acero, letra gótica, 

una barra de azufre en un armario, 

pesadas campanadas del insomnio, 








auroras, ponientes y crepúsculos, 


ecos, resaca, arena, liquen, sueños.


Otra cosa no soy que esas imágenes 


que baraja el azar y nombra el tedio. 









Con ellas, aunque ciego y quebrantado, 

he de labrar el verso incorruptible 

y (es mi deber) salvarme.









El hacedor - Jorge Luis Borges (1981)




martes, 30 de junio de 2015

Agua ¿donde vas?







Agua, ¿dónde vas?







Riyendo voy por el río

 a las orillas del mar. Mar,







¿ adónde vas ?









Río arriba voy buscando

 fuente donde descansar









Chopo, y tú ¿qué harás?.









No quiero decirte nada.

 Yo... ¡temblar!








¡Qué deseo, qué no deseo,

 por el río y por la mar!








(Cuatro pájaros sin rumbo

 en el alto chopo están).










(Federico Garcia Lorca)








martes, 12 de mayo de 2015

La Profundidad de tus ojos





Te recuerdo como eras en el último otoño.

 Eras la boina gris y el corazón en calma





En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo

Y las hojas caían en el agua de tu alma





 Apegada a mis brazos como una enredadera. 

las hojas recogían tu voz lenta y en calma.






Hoguera de estupor en que mi sed ardía.

 Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.







 Siento viajar tus ojos y es distante el otoño: 

boina gris, voz de pájaro y corazón de casa






 hacia donde emigraban mis profundos anhelos

 y caían mis besos alegres como brasas.





 Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.





 Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma! 





Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.

Hojas secas de otoño giraban en tu alma. 






Poemas de Amor - Pablo Neruda 






jueves, 7 de mayo de 2015

Los Espejos (Borges)












Los Espejos

Yo que sentí el horror de los espejos
 No sólo ante el cristal impenetrable
 Donde acaba y empieza, inhabitable,
 un imposible espacio de reflejos


 Sino ante el agua especular que imita
 El otro azul en su profundo cielo
 Que a veces raya el ilusorio vuelo
 Del ave inversa o que un temblor agita 


Y ante la superficie silenciosa
 Del ébano sutil cuya tersura
 Repite como un sueño la blancura 
De un vago mármol o una vaga rosa,


 Hoy, al cabo de tantos y perplejos
 Años de errar bajo la varia luna,
 Me pregunto qué azar de la fortuna
 Hizo que yo temiera los espejos.


 Espejos de metal, enmascarado 
Espejo de caoba que en la bruma 
De su rojo crepúsculo disfuma 
Ese rostro que mira y es mirado,


 Infinitos los veo, elementales
 Ejecutores de un antiguo pacto,
 Multiplicar el mundo como el acto
 Generativo, insomnes y fatales.


 Prolongan este vano mundo incierto 
En su vertiginosa telaraña; 
A veces en la tarde los empaña 
El hálito de un hombre que no ha muerto.


 Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro 
Paredes de la alcoba hay un espejo, 
Ya no estoy sólo. Hay otro. Hay el reflejo 
Que arma en el alba un sigiloso teatro. 


Todo acontece y nada se recuerda 
En esos gabinetes cristalinos 
Donde, como fantásticos rabinos, 
Leemos los libros de derecha a izquierda. 


Claudio, rey de una tarde, rey soñado, 
No sintió, que era un sueño hasta aquel día 
En que un actor mimó su felonía 
Con arte silencioso, en un tablado. 


Que haya sueños es raro, que haya espejos
Que el usual y gastado repertorio
De cada día incluya el ilusorio 
Orbe profundo que urden los reflejos. 


Dios (he dado en pensar) pone un empeño. 
En toda esa inasible arquitectura. 
 Que edifica la luz con la tersura
Del cristal y la sombra con el sueño. 


Dios ha creado las noches que se arman
De sueños y las formas del espejo
Para que el hombre sienta que es reflejo
Y vanidad. Por eso nos alarman. 


--- ooo --- ooo ---




Fuente: JORGE LUIS BORGES: Obras Completas 1923-1972. Buenos Aires. Emence.



jueves, 19 de marzo de 2015

Cuando sea viejo !!





Un precioso relato que anda circulando y que es maravillosa su esencia...







Amado hijo:

El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme.

Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos, tenme paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.

Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame.  Cuando eras pequeño para que te durmieras, tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.

Cuando estemos reunidos y sin querer, haga mis necesidades, no te avergüences y comprende que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuantas veces cuando niña te ayude y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.

No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que te inventaba para hacerte más agradable tu aseo.

Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona.

Acuérdate que fui yo quien te enseño tantas cosas.   Comer, vestirte y como enfrentar la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia.

Cuando en algún momento, mientras conversamos, me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te impacientes; tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas en ese momento.

Cuando en algún momento, mientras conversamos, me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te impacientes; tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas en ese momento.

Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas. Sé cuánto puedo y cuando no debo.

También comprende que con el tiempo, ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir.

Cuando mis piernas fallen por estar cansadas para andar.........dame tu mano tierna para apoyarme como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernitas.

Por último, cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo quiero morir, no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene que ver con tu cariño o cuanto te ame.

Trata de comprender que ya no vivo sino que sobrevivo, y eso no es vivir.

Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer.

Piensa entonces que con este paso que me adelanto a dar, estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo.

No te sientas triste, enojado o impotente por verme así. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando empezaste a vivir.

De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, te ruego me acompañes a terminar el mío. Dame amor y paciencia, que te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.

Atentamente... Tu viejo !!!


domingo, 15 de marzo de 2015

Los Faros de Redes Sociales

Hemos editado un vídeo con una selección de Faros alucinantes y enigmáticos. Los faros son la ultima frontera que tienen los barcos antes de encontrarse con la costa, son su seguro de vida. En ellos viven gente curtida y aventurera, que dan su vida día a día, para salvaguardar la vida de cientos de marineros. Alumbran en la oscuridad, abren camino, guían el destino.






Ya lo decía Mario Benedetti...





"A aquel faro le gustaba su tarea, no sólo porque le permitía ayudar, merced a su sencillo e imprescindible foco, a veleros, yates y remolcadores hasta que se perdían en algún recodo del horizonte, sino también porque le dejaba entrever, con astuta intermitencia, a ciertas parejitas que hacían y deshacían el amor en el discreto refugio de algún auto estacionado más allá de las rocas.





Aquel faro era incurablemente optimista y no estaba dispuesto a cambiar por ningún otro su alegre oficio de iluminador. Se imaginaba que la noche no podía ser noche sin su luz, creía que ésta era la única estrella a flor de tierra pero sobre todo a flor de agua, y hasta se hacía la ilusión de que su clásica intermitencia era equivalente de una risa saludable y candorosa.






Así hasta que en una ocasión aciaga se quedo sin luz. Vaya a saber por qué sinrazón mecánica el mecanismo autónomo falló y la noche puso toda la oscuridad a disposición del encrespado mar. Para peor de los males se desató una tormenta con relámpagos, truenos y toda la compañía. El faro no pudo conciliar el sueño. La espesa oscuridad siempre le provocaba insomnio, además de náuseas.




Solo cuando al alba el otro faro, también llamado Sol, fue encendiendo de a poco la ribera y el oleaje, el faro del cuento tuvo la noción de la tragedia. Ahí no mas, a pocas millas de su torre grisácea, se veía un velero semi-hundido.




Por supuesto pensó en la gente, en los imposibles naufragios, pero sobre todo pensó en el velero, ya que siempre se había sentido más ligado a los barcos que a los barqueros.





Sintió que su reacio corazón se estremecía y ya no pudo más. Cerro su ojo de modesto cíclope y lloró dos o tres lagrimas de piedra".













jueves, 26 de febrero de 2015

¿Sabes lo que es el Septentrión?







La RAE (Real Academia Española) define la palabra Septentrión como sinónimo de Norte. Proviene del latino "septentrĭo, -ōnis, de septem, siete y trio, -ōnis, buey de labor". Como todos sabemos, el Norte es un punto cardinal, el Polo Norte.





Ya dedicaremos en otra ocasión más tiempo para el polo norte, hoy vamos a hablar de una de las primeras crónicas que existen, y que hacen referencia a las auroras boreales en castellano, en la cual se hace referencia a la palabra Septentrión:


"Pronosticación de las grandes señales que aparecieron en el cielo el jueves a las seis de la noche, día de los gloriosos mártires Acisclo y Victoria, patrones de Córdoba, a diez y siete de noviembre de mil y seiscientos y cinco años".



Esta obra data del año 1605 (Cordoba), y fue escrita por Reyes de Castro. Consta de ocho páginas, que hemos obtenido de la Librería Pública de Boston. En ella se relata por primera vez la aurora boreal, en un texto, en el que se usa en varias ocasiones la palabra Septentrión.







«... a la parte diestra del Septentrion...  entre el poniente, y Septentrion, se comenzó a mostrar un vapor inflamado con mucha bermejura, y rubor y puntas al parecer de llamas, amanera de columna muy gruesa, que como una grande torre piramidal...»


He aquí, el texto completo...























Fuente: Libreria Pública de Boston